Huye de las redes sociales...si puedes.

Huye de las redes sociales...si puedes.

 Sin darme cuenta, llevo ya algunos años sin pasar un solo día completo sin utilizar mi celular, y lo que es aún peor, llevo la misma cantidad de años utilizando diariamente y por muchas horas las redes sociales. Todos hemos pasado alguna vez esa desesperación cuando el internet no funciona o cuando se te termina tu plan de datos, y ya quieres salir corriendo a activarlo nuevamente. Sin darnos cuenta, nos hemos vuelto adictos a lo que las redes sociales nos hacen sentir. Y no quiero centrarme mucho en el tema, pero el principal daño que esto nos está causando es por la liberación de dopamina que provoca en nuestro cerebro. El simple hecho de estar deslizando la pantalla de nuestro celular, iPad o cualquier dispositivo en el que tengamos acceso a nuestras cuentas. Vas al baño con el celular, mientras conduces, en ratos tomas tu celular, al comer usas el celular, en una cita, e incluso cuando vas al campo o al bosque, te la pasas tomando fotos y posteándolas en Instagram.

 

Es por eso que todos deberíamos hacernos una desintoxicación digital de al menos 7 días.

 

Soy adicto a las redes sociales. Y sé que esto quizá suene muy feo, pero no. No significa que estoy totalmente loco por las redes, sino todo lo contrario. Esta adicción la sufre el 99% de las personas con un celular, y la única diferencia es que yo me di cuenta y le puse un alto. Yo no consumo alcohol, tabaco o drogas. Tampoco consumo refrescos azucarados, y el único vicio real que detecté en mí fue el de utilizar redes sociales, así como muchas otras aplicaciones del celular.

 

Así que decidí desintoxicarme de las redes sociales por 7 días, y estos fueron los 7 beneficios que experimenté gracias a este detox digital.

 

Pude terminar muchos pendientes que tenía desde hace mucho tiempo, cosas que quizá no eran tan complicadas, pero que por alguna razón u otra siempre terminaba postergando. El eliminar pendientes también elimina ese estrés que te causa cada vez que los recuerdas.

Hice una limpieza profunda en prácticamente toda mi casa. Sin duda alguna, este fue mi mayor logro en estos 7 días. ¿Puedes sentir esa sensación de cuando ves todo despejado, limpio y oliendo rico? Pues eso es lo que sentí. Aunque mi esposa y yo tenemos muy buenos hábitos de limpieza en el hogar, la verdad es que nos acostumbramos a siempre limpiar las mismas zonas dejando rezagadas muchas cosas. Le dediqué casi 3 días a tirar, limpiar y ordenar todo, en serio TODO. Ahora parece que tengo una habitación nueva, y les aseguro que la paz que esto te brinda vale totalmente todo el esfuerzo.

Volví al gimnasio. Tenía ya algunas semanas que, por sentirme estresado, atascado y en general mal, había dejado de ir al gym. En estos días que no usé para nada el celular, logré volver a mis hábitos de ejercicio e incluso me sentí con mucha más energía.

Volví al hábito de leer. Este era uno de los hábitos que más tenía abandonados. A pesar de que en ocasiones tomaba algún libro, la verdad es que no lograba leer más de dos páginas seguidas, y si lo hacía, terminaba por no recordar absolutamente nada de lo que había leído. Logré romper mi récord de leer dos libros en una semana. Nunca lo había hecho. En los ratos libres, esos momentos de aburrimiento en los que comúnmente me la pasaba deslizando en Facebook o Instagram, ahora tomaba un libro y leía al menos 30 minutos.

Conecté y pasé mucho más tiempo con mi pareja. Algo muy importante que debemos saber es que no es lo mismo entregar 10 horas de tu tiempo cuando estás ausente, te la pasas revisando el celular, te llaman y aunque parezca que están juntos, se siente como si no lo estuvieran. Es muy diferente a entregar 30 minutos, pero 30 minutos donde escuchas a la persona, donde la estás viendo a los ojos y no al celular, donde realmente conectas con esa persona. Esto fue uno de los principales beneficios que pude identificar mientras no tenía el celular cerca.

Sentí que volví a tener el control de mis emociones. Normalmente, cuando nuestros niveles de dopamina son muy altos, nuestro cerebro se acostumbra a ellos. Cuando no recibe los suficientes estímulos, te los comienza a exigir. Es por eso que en ocasiones tú no quieres comer chatarra, pero de pronto tienes unas ganas incontrolables de comerte esas papas o ese pastel de chocolate. Cuando logras bajar o nivelar estos niveles, vuelves a sentir que tienes el control de tus decisiones.

Logré disfrutar nuevamente de pequeños momentos que nos regala la vida y que hace mucho no disfrutaba. Desde ver un atardecer, darle de comer a perritos de la calle o simplemente relajarme, cerrar los ojos y poner la mente en blanco.

Entiendo que no todas las personas puedan dejar las redes sociales porque las utilizan para su trabajo o venden cosas por ahí, etc. Pero si tienes la oportunidad de al menos ser consciente de cuánto tiempo pasas en ellas cuando no se trata de trabajo, te invito a hacerlo.

 

Te recuerdo que, en lo personal, me funcionó el método de dejarlas definitivamente por 7 días. Quizá tú puedas empezar con no usar el celular cuando te vas a acostar o tomarlo cuando recién te despiertas.

Aquí tienes 10 consejos para ayudarte a reducir o eliminar tu adicción a las redes sociales:

 

  1. Reconoce el problema: Admitir que tienes una adicción es el primer paso hacia la recuperación.

 

  1. Establece metas claras: Define cuánto tiempo diario o semanal permitirás el uso de redes sociales.

 

  1. Elimina notificaciones: (Para mí, este fue uno de los más importantes) Desactiva las notificaciones para evitar interrupciones constantes.

 

  1. Establece horarios específicos: Limita el acceso a las redes sociales a momentos específicos del día.

 

  1. Usa aplicaciones de control: Utiliza aplicaciones que te ayuden a rastrear y limitar tu tiempo en redes sociales.

 

  1. Encuentra alternativas: Busca actividades saludables para remplazar el tiempo que solías pasar en las redes sociales, como el ejercicio, la lectura o el arte.

 

  1. Configura límites de tiempo: Usa las herramientas de límite de tiempo en las aplicaciones o utiliza alarmas para recordarte cuándo debes dejar de usarlas.

 

  1. Borra o desactiva cuentas: Si es necesario, considera eliminar temporalmente tus cuentas o desactivarlas para romper la rutina.

 

  1. Busca apoyo: Comparte tus objetivos con amigos o familiares y pídeles que te ayuden a mantenerte responsable.

 

  1. Terapia o asesoramiento: Si la adicción es grave, considera buscar la ayuda de un terapeuta o consejero especializado en adicciones.

 

Recuerda que eliminar una adicción lleva tiempo y esfuerzo. Sé paciente contigo mismo y busca apoyo cuando sea necesario.

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